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Boletín de Noticias de KBBF / KBBF News Bulletin


Aug 26, 2026

Los autores de una carta pública que critica al gobierno iraní, suscrita por algunos de los intelectuales y activistas de derechos humanos más respetados de Occidente, han sido acusados de ser engañosos. La carta, titulada “A los presos políticos de Irán, atrapados entre las dos filas de una tijera,” se publicó en The Guardian y contaba con las firmas de Angela Davis, Bernardine Dohrn, Bill Ayers, Judith Butler, Mumia Abu-Jamal y otros más. El texto sostiene que los disidentes iraníes se encuentran atrapados entre la guerra de parte de los por Estados Unidos y la opresión de su propio gobierno. Inmediatamente después de su publicación, otros destacados defensores de los derechos humanos expresaron sus críticas, argumentando que centrarse en las violaciones de los derechos humanos en Irán crea una falsa equivalencia moral entre la violencia imperialista de Estados Unidos y la violencia del país atacado. Mumia Abu-Jamal, activista que lleva cuatro décadas cumpliendo una condena a muerte en prisión, anunció que su nombre se incluyó en la carta sin su consentimiento, mientras que el destacado historiador Robin D.G. Kelley afirmó haber sido engañado cuando se le pidió que la firmara.

The authors of a public letter criticizing the Iranian government, signed by some of the most respected intellectuals and human rights activists in the Western world, have been accused of being misleading. The letter, titled “To Iran’s political prisoners, trapped between two blades of a scissors” was published in The Guardian and included signatures from Angela Davis, Bernardine Dohrn, Bill Ayers, Judith Butler, Mumia Abu-Jamal, and others. The letter argues that Iranian dissidents are trapped between the war waged by the US as well as the oppression of their own government. Immediately after the letter was published, other prominent human rights advocates voiced their critiques of the letter, saying that putting focus on Iran’s human rights abuses creates a false moral equivalence between the imperialist violence of the US and the violence of the country under attack. Mumia Abu-Jamal, who has been an activist while serving a death sentence in prison for the past four decades, announced that his name was used on the letter without his permission, and prominent historian Robin D.G. Kelley said that he was mislead when being asked to sign it.